Un tribunal de Damasco dictó pena de muerte contra el exdictador sirio Bachar al Asad y ocho colaboradores vinculados a su régimen. El fallo judicial responsabiliza al exmandatario de crímenes de lesa humanidad, tortura y ejecuciones cometidos durante su gestión.
El juez penal Fakhr al Din al Uryan emitió la sentencia en rebeldía contra Al Asad, quien permanece exiliado en Moscú tras ser derrocado en diciembre de 2024. La resolución abarca también a su hermano Maher al Asad y a su primo Atef Najib, este último capturado en enero de 2025 y señalado como responsable directo de la represión militar iniciada en la provincia de Deraa durante el año 2011.
El proceso judicial representa el primer juicio público del periodo de justicia transicional en el país árabe e incluyó nueve audiencias con participación de organismos internacionales y familiares de las víctimas. Las autoridades determinaron que el exjefe de Estado actuó como el máximo tomador de decisiones en el despliegue de violencia institucional contra la población civil.
Los representantes de la Comisión de Justicia Transicional y la Fiscalía General mantendrán las acciones legales para el seguimiento de los condenados que continúan prófugos en el extranjero.


