El gobierno colombiano destinará recursos financieros en el departamento de Vichada para fortalecer la infraestructura binacional, mientras las autoridades venezolanas firman convenios privados para reactivar centrales hidroeléctricas.
El Ministerio de Minas y Energía de Colombia formalizó un plan de inversión de 89 mil millones de pesos colombianos (equivalentes a 25.7 millones de dólares) enfocado en la ampliación de la cobertura de la red y el desarrollo de energías renovables en la región fronteriza. El titular de la dependencia, Edwin Palma, precisó desde la capital departamental que el territorio estratégico de Vichada operará como el nodo principal de conexión con los sistemas de transmisión de la República de Venezuela, con el propósito de elevar los niveles de confiabilidad en el suministro eléctrico regional.
Por su parte, la administración en Caracas coordinó de forma paralela estrategias de reestructuración de su Sistema Eléctrico Nacional a través de esquemas de coinversión. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó el establecimiento de un acuerdo técnico con la corporación multinacional IMPSA para la finalización de las obras civiles e ingenierías de la central hidroeléctrica Tocoma, ubicada en el estado Bolívar, un complejo diseñado para incorporar 2 mil 640 megavatios a la red de distribución general del país.
La convergencia de ambos proyectos fronterizos busca mitigar el déficit en el abastecimiento energético que afecta el desarrollo económico de las provincias de la zona sur. Las comisiones binacionales encargadas de la supervisión de los contratos comerciales priorizarán el mantenimiento de los corredores de Omán y las líneas de distribución interconectadas, transitando de forma paulatina hacia un modelo público-privado que estabilice los servicios esenciales tras los recientes ajustes políticos del entorno suramericano.


