MOSCÚ.- La capital de Ucrania, Kiev, fue blanco de un nuevo y contundente ataque por parte de Rusia durante la madrugada de ayer. La ofensiva se reanudó tras una pausa de 72 horas, dejando un saldo inicial de tres personas fallecidas y una veintena de heridos, según los primeros reportes oficiales de las autoridades locales.
Fin de la tregua
El cese al fuego temporal, que duró exactamente 72 horas, había sido motivado por la visita de emisarios de Estados Unidos a la ciudad de Kiev durante el pasado fin de semana. Sin embargo, una vez concluido este periodo, las fuerzas rusas retomaron las hostilidades con un intenso ataque aéreo sobre la capital ucraniana, marcando el fin de la breve calma que se vivía en la región.
Impacto devastador en la ciudad
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, fue el encargado de comunicar el balance preliminar de la tragedia. De acuerdo con su informe, hasta el momento se ha confirmado la muerte de tres personas como consecuencia directa de los bombardeos. Además, los servicios de emergencia han atendido a una veintena de heridos de diversa consideración, mientras continúan las labores de rescate.
Destrucción de infraestructura civil
La ofensiva no solo cobró vidas humanas, sino que también causó una destrucción material significativa. El reporte del alcalde detalla que alrededor de medio centenar de construcciones sufrieron daños severos o quedaron completamente destruidas. La infraestructura afectada es variada y de carácter principalmente civil, lo que ha generado una fuerte conmoción.
Entre los inmuebles impactados se encuentran bodegas de almacenamiento, así como varios centros educativos. También se registraron daños en los estudios de un canal de televisión, además de múltiples edificios que albergaban tanto oficinas como departamentos residenciales, sembrando el caos en distintas zonas de la ciudad.
Las autoridades locales continúan evaluando la magnitud total de los daños y prestando asistencia a las víctimas. El informe de Vitali Klitschko representa el primer balance oficial tras la reanudación de los ataques rusos, confirmando un nuevo y trágico capítulo en el conflicto que afecta a la capital de Ucrania.


