El patrimonio de la «Reina de la Salsa» patentó su voz clonada tanto en español como en inglés, asegurando que su uso estará restringido a proyectos educativos y de difusión musical.
La voz de la legendaria cantante cubana Celia Cruz fue recreada de manera formal mediante tecnología de inteligencia artificial (IA), convirtiéndola en la primera artista latina en contar con este tipo de registro fonético. Omer Pardillo, albacea y representante legal del patrimonio de la intérprete fallecida en 2003, informó que el proyecto fue desarrollado por la firma especializada ElevenLabs. El objetivo central de esta iniciativa es aproximar la trayectoria de la «Guarachera de Cuba» a las nuevas generaciones y asegurar la vigencia de su impacto en la música caribeña, manteniendo un control estricto sobre los derechos de su identidad vocal.
La gestión del patrimonio de la artista enfatizó que el uso de la herramienta digital estará sujeto a filtros de autorización rigurosos para evitar contenidos que contravengan los valores que la cantante defendió en vida. Las pautas institucionales descartan de manera definitiva el uso de la voz clonada en campañas políticas o comerciales masivas; en su lugar, se priorizará la narración de libros, plataformas educativas y dinámicas interactivas basadas en declaraciones reales que Cruz ofreció en vida. Asimismo, la producción detalló que, aunque el sistema permite la generación de contenidos bilingües, el idioma español tendrá una preferencia absoluta en los lanzamientos programados.
Por parte de ElevenLabs, los directivos de alianzas de talento señalaron que el desarrollo de la voz se realizó bajo esquemas de alta fidelidad para honrar la energía y el valor cultural de la cantante. La compañía tecnológica y el albacea confirmaron que el acceso a este banco de voz permanece completamente cerrado al público general y que se emprenderán acciones legales directas contra cualquier intento de replicación o uso no autorizado en redes sociales. Con esta medida, los representantes de la dinastía musical buscan establecer un precedente seguro en el manejo de derechos de propiedad intelectual de artistas fallecidos dentro de la era digital.


