La ministra del Deporte supeditó el préstamo del recinto de Santiago a que la productora del evento presente un plan técnico integral que garantice la protección del césped de la cancha.
El Gobierno de Chile, por conducto del Ministerio del Deporte, abrió la posibilidad de autorizar las tres presentaciones musicales programadas de la banda surcoreana BTS en el Estadio Nacional de Santiago, siempre y cuando la empresa organizadora entregue un proyecto de mitigación que asegure la conservación del pasto. La titular de la dependencia, Natalia Duco, precisó desde el palacio de La Moneda que las instalaciones del coliseo deportivo serán cedidas únicamente si los nuevos antecedentes presentados por la productora demuestran compatibilidad con el mantenimiento de la infraestructura. Esta postura surge tras el anuncio de suspensión emitido la semana pasada por el Instituto Nacional del Deporte, el cual argumentó razones estrictamente técnicas de protección del campo de juego.
El dictamen técnico original de las autoridades chilenas determinó que el montaje de un escenario con formato de 360 grados afectaría la superficie de la cancha central, comprometiendo el desarrollo de compromisos de agenda institucional previamente pactados en el inmueble, tales como los partidos oficiales de la selección nacional de fútbol y la edición de la Teletón 2026. Ante la inconformidad manifestada por el sector de seguidores del conjunto de K-pop, quienes realizaron movilizaciones de protesta en diversas arterias viales de la capital chilena, la ministra aclaró que la comercialización de los boletos de acceso se efectuó por parte de los particulares antes de contar con la validación de uso de suelo y el contrato de arrendamiento formal del estadio.
La administración federal otorgó un plazo extraordinario para el desahogo de los requerimientos normativos por parte de los promotores, quedando supeditada la resolución final a la recepción y análisis de las propuestas de protección de áreas verdes. El grupo musical asiático mantiene una base amplia de seguidores en el continente sudamericano y registra un periodo de más de diez años sin realizar giras de conciertos en el país andino, tras haber consolidado récords de ventas y presencia en foros internacionales como la Organización de las Naciones Unidas. Los comités organizadores de eventos masivos locales evalúan opciones técnicas viables para cumplir con los estándares de bioseguridad y protección del patrimonio público exigidos.


