CIUDAD DE MÉXICO.- La Liguilla del Clausura 2024 de la Liga MX Femenil ha comenzado con una sacudida total, dejando a los equipos favoritos en una posición sumamente comprometida. Tras los partidos de ida de los Cuartos de Final, gigantes como Tigres y América se encuentran contra las cuerdas, obligados a una remontada épica en sus propios estadios si quieren evitar una eliminación prematura y sorpresiva.
Golpe de autoridad en el Clásico Nacional
El resultado más impactante de la jornada se vivió en el Estadio Akron, donde las Chivas Rayadas del Guadalajara demostraron coraje y se impusieron con un claro 2-0 sobre su archirrival, el Club América. Las Águilas, consideradas una de las plantillas más poderosas y candidatas al título, se vieron superadas y ahora enfrentan una misión casi imposible: necesitan ganar por tres goles de diferencia en el Estadio Azteca para mantenerse en la pelea.
Las superlíderes, en jaque en la frontera
La sorpresa no terminó ahí. En Ciudad Juárez, las Bravas dieron una de las mayores campanadas del torneo al vencer por la mínima, 1-0, a las todopoderosas Tigres UANL. El equipo felino, que terminó la fase regular como líder invicto, ahora ve su hegemonía en grave peligro. La escuadra regiomontana deberá apelar a la mística del ‘Volcán’ para revertir un marcador adverso que pone en serio riesgo su camino al campeonato.
Pachuca y Rayadas, con el futuro en el aire
La situación es igualmente tensa para las Tuzas del Pachuca, quienes tropezaron en su visita al Nou Camp, cayendo 2-1 ante un aguerrido León. Este resultado las obliga a buscar una victoria sí o sí en el Estadio Hidalgo. Mientras tanto, las Rayadas de Monterrey consiguieron un sufrido empate 2-2 contra Pumas en la capital, un marcador que las deja con una ligera ventaja, pero sin margen de error, ya que un empate con goles de las universitarias en el ‘Gigante de Acero’ significaría su eliminación.
Los partidos de vuelta, programados para este fin de semana, prometen ser dramáticos y llenos de emoción. Los cuatro equipos mejor sembrados de la competencia se juegan la temporada en 90 minutos cruciales ante su gente, con la presión de evitar un fracaso que resonaría en toda la liga y demostrar por qué fueron los dominadores de la fase regular.


