CIUDAD DE MÉXICO.- El histórico goleador Jared Borgetti ha encendido la polémica en el fútbol mexicano con una dura crítica hacia la gestión actual de la Selección Nacional. El exfutbolista acusó directamente a los directivos de generar «falsas expectativas» entre la afición, estableciendo metas que, en su opinión, están muy lejos del alcance real del equipo.
Metas irreales que generan decepción
Borgetti fue tajante al señalar que prometer objetivos como alcanzar las semifinales en torneos de alto calibre, como la Copa América, es una estrategia irresponsable dado el nivel de juego actual del Tricolor. Sostiene que esta narrativa solo prepara el terreno para una inevitable y masiva decepción cuando los resultados no se materializan, golpeando fuertemente el ánimo de millones de seguidores.
¿El negocio por encima del fútbol?
El «Zorro del Desierto» también insinuó que estas promesas desmedidas podrían responder más a intereses comerciales que a un proyecto deportivo coherente y a largo plazo. Según su visión, se prioriza la necesidad de «vender» un producto exitoso y atractivo para patrocinadores y audiencias, aunque no existan las bases futbolísticas sólidas para respaldar dichas ambiciones.
El verdadero objetivo: Mundial 2026
Para el exdelantero, tanto la directiva como el cuerpo técnico, encabezado por el entrenador Jaime Lozano, deberían adoptar una postura de total honestidad con la gente. El enfoque, insiste Borgetti, no debería estar en resultados inmediatos y poco probables, sino en la construcción paciente de un equipo verdaderamente competitivo y sólido de cara a la Copa del Mundo de 2026, donde México será coanfitrión.
Un llamado a la honestidad con la afición
La crítica de Borgetti resuena con fuerza en un momento de grandes dudas sobre el rendimiento y la dirección del Tricolor. Su llamado es, en esencia, a la transparencia, pidiendo que se le hable con la verdad a la afición sobre el complejo proceso de reconstrucción que atraviesa el equipo, en lugar de seguir alimentando una ilusión que, según él, no tiene sustento real en la cancha.
Estas contundentes declaraciones llegan en un momento crítico para la Selección Mexicana, justo en la antesala de su participación en torneos internacionales y en medio de un intenso debate nacional sobre el futuro del proyecto. Hasta el momento, ni la Federación Mexicana de Fútbol ni el cuerpo técnico han emitido una respuesta pública a los duros señalamientos del histórico goleador.


