La agencia espacial estadounidense aclaró que el evento no representa ningún riesgo para la Tierra ni para las misiones en desarrollo.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) confirmó que una etapa superior de un cohete operado por la empresa SpaceX impactó contra la superficie lunar de forma no planificada. La pieza de soporte espacial correspondía a una misión lanzada en 2025 para el despliegue del módulo de aterrizaje Blue Ghost One, desarrollado por la firma Firefly Aerospace como parte del programa de Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar.
La agencia gubernamental detalló que el cambio en la trayectoria del objeto derivó de la combinación de la actividad solar y la influencia de fuerzas gravitacionales sobre la estructura en desuso. Voceros oficiales precisaron que este procedimiento de disposición de equipamiento en órbita lunar baja constituye una práctica técnicamente aceptada y monitoreada para eliminar hardware al término de su vida útil operativa.
Especialistas del sector científico utilizarán el evento para recopilar datos sobre los procesos de formación de cráteres y la mecánica de impactos de velocidad conocida en cuerpos celestes sin atmósfera. Las observaciones se sumarán a los registros recientes obtenidos por las tripulaciones del programa Artemis durante vuelos de reconocimiento en el entorno lunar.
Las agencias espaciales mantendrán el seguimiento de los objetos orbitales registrados para garantizar la seguridad de las futuras misiones en la superficie de la Luna.


