CIUDAD DE MÉXICO.- La llegada de nuevas inversiones del sector tecnológico al país enfrenta una barrera crítica: la insuficiente disponibilidad de energía eléctrica y agua. Un análisis reciente del sector privado advierte que esta carencia de infraestructura básica está frenando proyectos clave y amenaza con desviar capitales a otras naciones.
Infraestructura al Límite
Especialistas en desarrollo económico han señalado que la actual red eléctrica nacional y los sistemas de suministro de agua no están preparados para satisfacer la alta demanda de las empresas de tecnología, especialmente las dedicadas a centros de datos y manufactura avanzada. Estas industrias requieren un flujo constante y masivo de recursos para operar.
La situación es particularmente delicada en los polos industriales del norte y el Bajío, regiones que, a pesar de su atractivo logístico, sufren de estrés hídrico y una red eléctrica que opera cerca de su capacidad máxima. Sin una modernización urgente, la expansión se vuelve inviable.
El Riesgo para el Nearshoring
El fenómeno del nearshoring, que ha posicionado a México como un destino ideal para empresas que buscan relocalizar sus operaciones, se encuentra en una encrucijada. La oportunidad de atraer miles de millones de dólares en inversión depende directamente de la capacidad del país para garantizar los servicios básicos que estas compañías exigen.
Empresas internacionales han puesto en pausa sus planes de expansión al no recibir certeza sobre el abasto de energía limpia y agua a largo plazo. Se estima que al menos una decena de proyectos de alto impacto tecnológico están condicionados a la resolución de estos desafíos estructurales.
Un Llamado a la Colaboración
Ante este panorama, líderes empresariales han hecho un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para crear una estrategia nacional de infraestructura. La propuesta se centra en fomentar la inversión público-privada para modernizar la red eléctrica, promover el uso de energías renovables y desarrollar proyectos hídricos sostenibles.
El sector privado insiste en que la colaboración es fundamental para no dejar pasar la oportunidad histórica que representa el nearshoring. Subrayan que la certeza en el suministro de recursos es tan importante como la estabilidad económica o la seguridad para los inversionistas.
Por ahora, el diálogo entre el gobierno y la iniciativa privada continúa, mientras el sector tecnológico espera señales claras y acciones concretas que permitan desbloquear las inversiones que son vitales para el futuro económico del país.


