Científicos universitarios diseñaron un dispositivo basado en ondas de ultrasonido de alta intensidad que permite la levitación y el estudio biológico de moscas y abejas de forma segura.
Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Físicas (ICF) de la UNAM, encabezado por el físico Víctor Ulises Lev Contreras Loera, desarrolló una innovadora trampa acústica capaz de mantener suspendidos en el aire a organismos vivos de geometría irregular. El sistema, perfeccionado en el Laboratorio de Óptica y Acústica con sede en el campus Morelos, genera un entramado de ondas ultrasónicas de alta frecuencia que resultan completamente imperceptibles tanto para el oído humano como para los propios especímenes. Los resultados de este desarrollo tecnológico multidisciplinario fueron integrados en una publicación de la revista científica internacional Annals of the New York Academy of Sciences.
A diferencia de los métodos de sujeción mecánicos convencionales utilizados en laboratorios —los cuales dependen del atado físico o pegado de los insectos y alteran significativamente su comportamiento natural—, esta interfaz física opera mediante dos estructuras enfrentadas que crean una cavidad de resonancia. Al propagarse ondas en sentidos opuestos, se generan fenómenos físicos conocidos como nodos de presión, que son puntos específicos donde las fuerzas se equilibran y permiten apresar materiales diversos. La aportación de la máxima casa de estudios consistió en manipular la intensidad y la fase de las ondas para estabilizar cuerpos alargados y evitar que roten o pierdan el equilibrio.
El origen de este desarrollo tecnológico se remonta a una colaboración iniciada en 2022 con especialistas de la Universidad de Aix-Marsella de Francia, quienes requerían una alternativa no invasiva para indagar los aspectos estadísticos, los mecanismos de percepción y las dinámicas de caída libre en insectos vivos. Desde las instalaciones universitarias en Cuernavaca, el equipo mexicano coordinó el envío de los artefactos y participó en los experimentos a distancia empleando «moscas de las flores», una especie con características morfológicas similares a las abejas. El avance sienta un precedente para la sustitución de metodologías tradicionales en favor del bienestar de los polinizadores en investigaciones científicas.


