Un informe interno de inteligencia electoral reveló que Perú llega a la segunda vuelta presidencial en condiciones de empate técnico, mostrando una ventaja marginal de la candidata conservadora Keiko Fujimori (Fuerza Popular) sobre el progresista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). El estudio consolidó múltiples mediciones estadísticas independientes en la víspera de la jornada democrática de este domingo 7 de junio.
El diagnóstico metodológico integró de manera ponderada simulacros de votación con cédula real de las firmas Ipsos, Datum y CPI, además de un monitoreo de tracking presencial de CIT y análisis de conversación digital. La proyección consolidada de votos válidos asigna un 50.5% a Keiko Fujimori frente a un 49.5% de Roberto Sánchez; sin embargo, al ubicarse la diferencia por debajo de un punto porcentual, los analistas estiman un escenario abierto donde Fujimori registra un 62% de probabilidad matemática de triunfo contra un 38% de su contraparte.
La distribución de la geografía electoral confirma una polarización territorial marcada: la capital, Lima, junto a la provincia constitucional del Callao y las regiones de la costa norte, configuran el bastión fujimorista con márgenes de ventaja cercanos al 52%. Por el contrario, Roberto Sánchez mantiene una hegemonía sólida en las zonas rurales y en el centro y sur andino, donde registra intenciones de voto de entre el 56% y el 61%, posicionando el volumen de participación de estas comunidades como el principal factor de una eventual remontada.
El reporte advierte que el comportamiento de los votos en blanco y nulos —que experimentaron un marcado descenso al simular el sufragio físico en las urnas— benefició el repunte final de Fujimori, deteniendo la tendencia de crecimiento que Sánchez presentaba a mitad de semana. Asimismo, los especialistas señalan que el voto de los peruanos residentes en el extranjero, no contabilizado en los simulacros tradicionales, podría sumar entre 0.3 y 0.5 puntos porcentuales a la votación conservadora. Debido a la estrechez de las cifras, el informe concluye que es altamente probable que el escrutinio oficial se prolongue y la proclamación definitiva del nuevo mandatario se postergue por semanas debido al procesamiento de actas observadas.


