La Secretaría de Relaciones Exteriores de México desmintió haber recibido notificaciones oficiales respecto a la presunta revocación de visados estadounidenses a los gobernadores Alfonso Durazo y Américo Villarreal. El pronunciamiento se emitió tras la difusión de un reporte periodístico internacional que señalaba supuestas investigaciones en curso contra los mandatarios estatales.
El canciller mexicano, Roberto Velasco Álvarez, precisó que no existe ninguna comunicación formal ni extraoficial por parte de las autoridades de los Estados Unidos sobre el estatus migratorio de los titulares de los ejecutivos de Sonora y Tamaulipas. El desmentido institucional se realizó en el marco de una reunión bilateral con el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, espacio donde también se abordaron las declaraciones de la embajada norteamericana referentes a la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La controversia derivó de una publicación del diario Los Angeles Times, la cual afirmaba que las restricciones de viaje obedecían a indagatorias de agencias federales por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos. El informe periodístico añadía que los funcionarios mexicanos se encontraban bajo un esquema de colaboración jurídica internacional; sin embargo, ambos gobernadores rechazaron de manera individual los señalamientos, calificando las imputaciones como versiones sin sustento documental ni fuentes verificables.
La cancillería mexicana mantiene los canales de consulta abiertos con el Departamento de Estado de los Estados Unidos para verificar cualquier cambio en las prerrogativas de los representantes gubernamentales, mientras que las administraciones locales de Sonora y Tamaulipas confirmaron la continuidad de las agendas de trabajo ordinarias en sus respectivas entidades.


