El Ejecutivo estadounidense advirtió que las mesas de negociación con el gobierno de Teherán requieren resoluciones definitivas en materia de control estratégico para proceder con el retiro de los despliegues militares.
El mandatario Donald Trump precisó a los medios de comunicación en Washington que los esquemas de concertación internacional exigen el cumplimiento total de los requerimientos fijados por su administración para dar por concluido el conflicto armado iniciado el pasado 28 de febrero. Las declaraciones presidenciales enfatizaron que las fuerzas armadas de la Unión Americana mantienen listos los planes de contingencia operativa para reanudar las incursiones tácticas en caso de que las autoridades iraníes rechacen las cláusulas de supervisión del programa atómico, un factor que la Casa Blanca calificó como la causa central de la intervención armada.
En el ámbito económico, el presidente desestimó los señalamientos internos sobre el impacto inflacionario derivado de las operaciones militares, proyectando una disminución en los precios internacionales del crudo mediante la próxima liberación de cargamentos retenidos en las rutas logísticas del Golfo Pérsico. Trump detalló que existen cerca de mil 600 embarcaciones de transporte civil en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz listas para restablecer el flujo comercial de energéticos una vez validados los protocolos de seguridad. Asimismo, el republicano se refirió a la coordinación estratégica con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, asegurando que existe un alineamiento institucional absoluto respecto a la conducción de la campaña en Oriente Medio.
Las delegaciones diplomáticas mantienen el seguimiento técnico de las mesas de arbitraje bajo las condiciones del cese al fuego temporal decretado el pasado 8 de abril. Los portavoces del Departamento de Estado señalaron que las siguientes sesiones de trabajo evaluarán los mecanismos de verificación internacional y el estatus de las sanciones comerciales vigentes. Por su parte, el Pentágono mantendrá el monitoreo de los perímetros de exclusión aérea y marítima en la zona de operaciones hasta que se determine la validez legal de los acuerdos bilaterales de paz.


