El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, desaprobó de forma pública la difusión de un material audiovisual donde el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, aparece durante el arresto de los tripulantes de la flotilla Global Sumud.
El jefe del Ejecutivo israelí declaró que los métodos de sometimiento y exhibición empleados por el titular de la seguridad interna no corresponden a las normas institucionales de conducta del Estado, aunque precisó que los activistas extranjeros se encuentran bajo resguardo y con garantías a su integridad física. La controversia inició tras la publicación de una grabación digital donde Ben Gvir gesticula y ondea una bandera frente a los detenidos, acto que el funcionario defendió bajo el argumento de que los movilizados operan como colaboradores logísticos de agrupaciones extremistas. Las diferencias en el gabinete reflejan las tensiones internas sobre el manejo de las protestas marítimas internacionales en la periferia de la Franja de Gaza.
Por su parte, la Embajada de Israel en México emitió un comunicado técnico donde respaldó la legalidad del aseguramiento de las embarcaciones, calificando la intervención naval como un procedimiento controlado, profesional y apegado al derecho de protección de aguas territoriales. La representación diplomática detalló que el bloqueo marítimo cuenta con el reconocimiento previo de los paneles de arbitraje de la Organización de las Naciones Unidas como una medida orientada a interceptar el contrabando de material bélico. Las inspecciones de carga realizadas por las fuerzas de defensa no detectaron volúmenes significativos de insumos de asistencia social en las bodegas de los barcos retenidos.
El gobierno de Tel Aviv reiteró que mantiene abiertos los canales terrestres oficiales para la validación y el traslado de ayuda humanitaria coordinada, contabilizando el envío de más de 1.58 millones de toneladas de insumos desde octubre de 2025. Los portavoces militares informaron que los organizadores de la flotilla rechazaron de manera sistemática las propuestas previas de descargar los suministros en muelles autorizados para su posterior distribución supervisada. Las cancillerías de los países de origen de los activistas iniciaron los trámites consulares correspondientes para gestionar los esquemas de deportación y resolver la situación jurídica de las tripulaciones.


