El magistrado de la causa tomó la determinación institucional luego de que el jurado popular manifestara, por segunda ocasión consecutiva, su incapacidad para alcanzar un veredicto unánime respecto a los cargos presentados.
El juez de la Corte Suprema de Nueva York, Curtis Farber, oficializó la anulación de este tercer proceso legal en contra del exproductor de cine, tras recibir la notificación formal de parálisis por parte de los miembros del jurado. El cuerpo de deliberación civil había iniciado el análisis del expediente el pasado martes 12 de mayo de 2026, cerrando un mes de audiencias en el que comparecieron un total de 20 testigos, incluyendo a la actriz Jessica Mann, cuya denuncia penal por violación en tercer grado sustentaba la acusación de la fiscalía de Manhattan. Pese al desarrollo de las jornadas, el estado de salud del imputado —quien manifestó dolores torácicos durante las sesiones— y la falta de consenso legal forzaron el cierre anticipado del litigio.
Este escenario representa la segunda ocasión en que un jurado neoyorquino fracasa en la resolución del cargo específico vinculado a Mann. La imputación original formaba parte del juicio histórico de 2020 que impulsó el movimiento global contra el acoso y abuso en la industria del entretenimiento; sin embargo, dicha sentencia fue revocada por un tribunal de apelaciones debido a errores procesales, lo que obligó a la apertura de un segundo juicio en 2025 donde la acusación quedó nuevamente estancada. El cofundador de los estudios Miramax presenció la resolución judicial mientras permanece bajo custodia en el complejo penitenciario de Rikers Island, donde cumple una condena paralela de 16 años dictada por un tribunal del estado de California por delitos de índole similar.
Tras la declaratoria de nulidad, la Fiscalía de Distrito de Manhattan dispondrá de un plazo legal de 30 días naturales para evaluar los elementos de prueba y determinar si solicitará formalmente la apertura de un cuarto juicio oral sobre el mismo expediente. Por su parte, el abogado defensor de Weinstein, Marc Agnifilo, emitió un pronunciamiento en el que instó a las autoridades ministeriales a desistir del caso, argumentando que la doble incapacidad de los jurados locales para emitir una condena evidencia la existencia de una duda razonable sustancial en torno a los hechos. La defensa técnica insistió en que la administración de justicia de la ciudad debe reorientar sus recursos presupuestales hacia el combate de los delitos violentos prioritarios que afectan el orden público en la demarcación.


