El Jurado Nacional de Elecciones oficializó que la candidata de Fuerza Popular y el aspirante de Juntos por el Perú definirán la jefatura de Estado el próximo 7 de junio.
El tribunal electoral peruano, encabezado por su presidente Roberto Burneo, ratificó los resultados de los comicios generales del pasado 12 de abril para el periodo gubernamental 2026-2031. El cómputo final emitido por la Oficina Nacional de Procesos Electorales ubicó a Keiko Fujimori en el primer sitio con el 17.19% de los sufragios, mientras que Roberto Sánchez aseguró el segundo puesto con el 12.03% de la votación, superando en un margen estrecho al candidato de ultraderecha Rafael López Aliaga, quien obtuvo el 11.91%. La oficialización se realizó en una ceremonia pública con la presencia de observadores internacionales y representantes partidistas, luego de que los jurados especiales revisaran exhaustivamente más de 5 mil actas impugnadas por diversas inconsistencias en todo el territorio andino.
El proceso de escrutinio enfrentó dilaciones administrativas debido a retrasos en la apertura de casillas en Lima y el extranjero, situación que generó acusaciones de presuntas irregularidades por parte del tercer lugar de la contienda, cuyas impugnaciones y solicitudes de auditoría fueron desestimadas por el órgano electoral tras no presentarse pruebas contundentes. La configuración de esta segunda vuelta electoral emula el escenario político vivido en el año 2021, al confrontar la plataforma de derecha de la heredera del fujimorismo con la propuesta de izquierda de Sánchez, quien asume la representación del entorno político del encarcelado expresidente Pedro Castillo. Esta jornada también destacó por registrar un nivel histórico de dispersión partidista, congregando a un total de 35 aspirantes presidenciales en las boletas electorales.
El desencanto ciudadano con las opciones políticas locales se manifestó a través de una tasa de votos nulos y blancos del 16.84%, cifra que superó de forma individual los sufragios totales de cualquiera de los candidatos que avanzaron a la etapa definitiva. Las autoridades del Jurado Nacional de Elecciones precisaron que los tiempos de fiscalización y cómputo se mantuvieron dentro de los parámetros cronológicos de los procesos anteriores, desestimando los señalamientos de parálisis institucional. La votación del próximo mes de junio definirá la conducción del Poder Ejecutivo para el siguiente quinquenio, en un intento por estabilizar la gobernabilidad de una nación que ha registrado ocho mandatarios en la última década.


