CIUDAD DE MEXICO.- La historia de CIBanco ha llegado a su fin definitivo. Una jueza federal ha declarado oficialmente la liquidación de la institución financiera, que ya había cesado por completo sus operaciones en el año 2025. Esta drástica medida es la consecuencia directa de las graves acusaciones emitidas por el gobierno de Estados Unidos, que vinculó al banco con la recepción de fondos provenientes de actividades del crimen organizado, desatando un escándalo en el sector.
La Sombra de la Acusación Estadounidense
El colapso de la institución se precipitó a raíz de las serias imputaciones provenientes de autoridades norteamericanas. Según los informes que motivaron la acción legal, CIBanco fue señalado directamente por haber sido utilizado como un canal para procesar y recibir operaciones financieras de origen ilícito. Esta vinculación con el crimen organizado representó un golpe devastador para su reputación y credibilidad, dejándolo en una posición crítica e insostenible.
Un Cierre Anunciado desde 2025
Aunque la sentencia de liquidación es reciente, la operatividad del banco ya era cosa del pasado. La institución había detenido todas sus actividades de cara al público desde el año 2025, como una consecuencia preliminar de la controversia que enfrentaba. Sin embargo, su estatus legal permanecía en un limbo, a la espera de una resolución judicial que finalmente ha llegado para confirmar su disolución total y sin posibilidad de rescate.
El Proceso de Liquidación en Marcha
Con la orden judicial, se activa formalmente el mecanismo para desmantelar la entidad. Este proceso implica que un síndico tomará el control de todos los activos restantes del banco para proceder a su venta ordenada. El objetivo principal es reunir los fondos necesarios para saldar las deudas con los acreedores y cumplir con todas las obligaciones pendientes, cerrando así un capítulo polémico para el sistema financiero nacional.
Las autoridades financieras supervisarán de cerca todo el proceso para garantizar que se realice con transparencia y conforme a la ley. La caída de CIBanco sirve como un recordatorio sobre los riesgos asociados a la falta de controles rigurosos contra el lavado de dinero, marcando un precedente importante para otras instituciones del sector en México.


