MOSCÚ.- Una grave polémica estalló este miércoles cuando el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, acusó directamente a Rusia de violar una tregua indefinida. El acuerdo, que debía iniciar el 6 de mayo, se vio frustrado por una ofensiva masiva en sus primeras horas, según la denuncia del mandatario ucraniano.
Una Paz que Duró un Suspiro
La esperanza de un respiro en el prolongado conflicto se desvaneció casi de inmediato. El alto al fuego, que había sido propuesto con carácter de indefinido para abrir una ventana a la diplomacia, no logró consolidarse. La denuncia de Kiev señala que la agresión se reanudó de forma fulminante, rompiendo cualquier expectativa de una desescalada.
Cifras de Escándalo: El Recuento de la Ofensiva
El gobierno ucraniano fue contundente y específico con las cifras del ataque. En un lapso de apenas 10 horas desde el inicio pactado de la tregua, se contabilizaron un total de «mil 820 acciones directas». Este número alarmante refleja la enorme intensidad del embate reportado por las autoridades de Ucrania desde el terreno, generando un escándalo internacional.
Ataques por Aire y Tierra
La denuncia formal del presidente Zelensky no se quedó en la cifra global, sino que detalló la naturaleza de las agresiones. La ofensiva rusa habría incluido una combinación de tácticas militares devastadoras, entre las que se cuentan «disparos de artillería, intentos de asalto y bombardeos aéreos», cubriendo múltiples frentes de combate de manera simultánea.
Con esta acusación, la tregua se considera efectivamente rota desde la perspectiva del gobierno de Ucrania, que se mantiene en estado de alerta máxima. La comunidad internacional observa con preocupación, pues el fracaso de este cese al fuego podría significar una intensificación aún mayor de las hostilidades en la región, alejando de nuevo la posibilidad de una solución pacífica.


