El papa León XIV inició los ritos de su primera Semana Santa como pontífice con la celebración de la Misa Crismal en la basílica de San Pedro este 2 de abril de 2026.
Durante la homilía ante miles de fieles y el clero romano, el pontífice hizo un llamado a que la misión de la Iglesia se aleje de la prepotencia y las lógicas de dominio en los ámbitos pastoral, social y político. León XIV enfatizó que el servicio desinteresado, el diálogo y el respeto deben prevalecer sobre cualquier estrategia calculadora o demostración de poder. Asimismo, instó a los religiosos a renovar sus votos de pobreza, castidad y obediencia bajo una mística de humildad, señalando que la evangelización auténtica requiere liberarse de la posesión y de las estructuras de control ajenas al camino de Jesucristo.
La ceremonia incluyó la tradicional bendición de los santos óleos de los catecúmenos, de los enfermos y del crisma, elementos que se utilizarán en los sacramentos de la Iglesia católica durante el resto del año. El papa citó ejemplos de entrega histórica, como el mártir salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, para invitar a la unidad y a la construcción de la paz en el contexto internacional actual. Este acto marca el comienzo del Triduo Pascual, periodo central de la liturgia católica que conmemora la institución del orden sacerdotal y la última cena de Jesús con sus apóstoles.
Tras haber sido elegido en mayo de 2025, el actual pontífice presidirá la agenda completa de la Semana Santa, que continuará esta tarde con el lavado de pies en la basílica de San Juan de Letrán. El calendario litúrgico incluye el Vía Crucis en el Coliseo de Roma el Viernes Santo, la Vigilia Pascual del sábado y la misa de Resurrección el próximo domingo. Con estas actividades, León XIV retoma la presencia física en los actos masivos del Vaticano después de los periodos de ausencia registrados en años anteriores por motivos de salud de su predecesor.
La bendición ‘Urbi et Orbi’ del domingo cerrará los ritos de esta jornada religiosa en la Plaza de San Pedro.


