Ciudad de México. Con el objetivo de frenar el ciberacoso y la difusión no consentida de contenido íntimo, el Gobierno de México anunció la firma de un acuerdo de colaboración voluntaria con las principales plataformas digitales, entre las que destacan Google, Meta y TikTok. La iniciativa, presentada por la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, busca establecer protocolos ágiles de atención, prevención y cooperación ante ataques que afectan desproporcionadamente a mujeres jóvenes.
El diagnóstico presentado en Palacio Nacional es contundente: de los 90.3 millones de usuarios de internet en México, 18 millones han sido víctimas de ciberacoso. De este total, 10 millones son mujeres, quienes sufren formas de violencia más graves, como suplantación de identidad, propuestas sexuales no deseadas y la comercialización de imágenes íntimas.
Estrategia contra la normalización de la violencia
El acuerdo se estructura en 17 líneas de acción —nueve de prevención y ocho de atención— diseñadas para transformar la respuesta frente a la violencia digital:
- Herramientas de denuncia: Se fortalecerá la visibilidad de los mecanismos de reporte dentro de las plataformas y se creará una guía oficial para usuarios sobre cómo denunciar contenidos violentos.
- Campañas educativas: Se lanzarán iniciativas en redes sociales para sensibilizar sobre el impacto emocional de estas violencias, que incluyen estrés, miedo e inseguridad severa.
- Marco Legal: El pacto se apoya en la sólida base de la Ley Olimpia, referente en México para la tipificación del delito de difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
- Transformación cultural: La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que el objetivo central es la no normalización de la discriminación y el odio en el entorno digital, una práctica que lamentablemente ha sido aceptada en diversos espacios virtuales.
La notable ausencia de la red social X
Durante el anuncio, la presidenta Sheinbaum denunció que la plataforma X (anteriormente Twitter) declinó participar en el diálogo. Según lo expuesto por la mandataria, la red social justificó su inasistencia argumentando la falta de oficinas en México, a pesar de ser señalada como uno de los espacios donde el odio y la violencia digital tienen mayor presencia.
«El acuerdo no busca censurar, sino proteger», precisó la titular del Ejecutivo, aclarando que la estrategia busca mejorar la coordinación operativa entre las empresas tecnológicas y las autoridades mexicanas para actuar con celeridad ante casos de riesgo real para las víctimas.


