La "droga zombie" es una mezcla de fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, y xilacina, un sedante veterinario también conocido como "tranq dope". Esta combinación se ha relacionado con un aumento en las muertes por sobredosis y graves problemas de salud en los Estados Unidos.
Washington ha enviado una de las señales más duras a México, cambiando el eje de la conversación bilateral. El foco pasa de 'cuánto' a 'quién', marcando un antes y un después.