La "droga zombie" es una mezcla de fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, y xilacina, un sedante veterinario también conocido como "tranq dope". Esta combinación se ha relacionado con un aumento en las muertes por sobredosis y graves problemas de salud en los Estados Unidos.
Una periodista libanesa falleció tras un bombardeo atribuido a fuerzas israelíes en la frontera sur. El trágico suceso eleva la preocupación por la seguridad de los reporteros en zonas de conflicto.