Considerado una reliquia del cine de aventuras, el accesorio fue usado por Harrison Ford en la película La Última Cruzada y puede alcanzar hasta los 500 mil dólares en la puja
No vienen a mirar atrás, vienen a demostrar por qué, después de más de 40 años sobre los escenarios, siguen sonando tan rabiosos y certeros como el primer día