La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural presentó las operaciones de la nueva planta binacional en Metapa de Domínguez, diseñada para combatir la plaga del gusano barrenador mediante la técnica del insecto estéril.
La planta de producción de moscas estériles, impulsada mediante un esquema de inversión binacional entre los gobiernos de México y Estados Unidos que ascendió a 57 millones de dólares, inició formalmente sus operaciones en el municipio de Metapa de Domínguez, Chiapas. Representantes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural confirmaron que las instalaciones ya recibieron el primer material biológico correspondiente al pie de cría para el establecimiento definitivo de la colonia de insectos. El coordinador del proyecto, Humberto Gómez Velásquez, detalló que la estrategia de erradicación contempla un barrido biológico con la dispersión programada de estos ejemplares desde el sur de Estados Unidos y el norte de México, sumando esfuerzos de manera coordinada con la planta de producción existente en Pacora, Panamá.
Las proyecciones operativas de la instalación estiman que para mediados de julio se alcance una producción inicial de 28 millones de moscas estériles por semana, volumen que se incrementará de forma paulatina hasta consolidar una meta de 100 millones de unidades semanales hacia finales del año 2026. La logística logística del centro de empaque prevé el envío diario de 1.5 millones de moscas hacia los puntos de distribución autorizados en las localidades de Tampico, Tamaulipas, y el estado de Texas, en la Unión Americana. En paralelo, científicos e investigadores pertenecientes a las agencias gubernamentales mexicanas desarrollan análisis tecnológicos orientados a la creación de una nueva cepa adaptada, con el objetivo de acelerar los índices de supresión de la plaga en el territorio nacional.
La implementación de este complejo sanitario responde a la reaparición del gusano barrenador en el ecosistema mexicano a finales del año 2024, un parásito cuyas larvas atacan los tejidos vivos de animales de sangre caliente y cuyos casos recientes se han detectado principalmente en ejemplares bovinos y caninos en la zona fronteriza con Guatemala. La propagación original de la enfermedad motivó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos a decretar restricciones temporales a la introducción de ganado en pie procedente de los estados mexicanos, afectando las actividades comerciales del sector pecuario nacional. Las autoridades de ambos países mantienen mesas de evaluación técnica continuas para validar los avances de la planta y agilizar los trámites sanitarios correspondientes.


