El Wall Street Journal advierte que el conflicto interno en el Cártel de Sinaloa podría desatar una ola de violencia tanto en México como en Estados Unidos.
La reciente captura de Ismael «El Mayo» Zambada, de 76 años y cofundador del cártel, podría desencadenar un baño de sangre en el estado y sus repercusiones se sentirían en las calles estadounidenses.

Según informes, el pasado sábado, Zambada alegó en una carta que fue traicionado por Joaquín Guzmán López, hijo de su antiguo socio Joaquín «El Chapo» Guzmán. Guzmán López supuestamente tendió una trampa, secuestró a Zambada, lo ató y lo entregó a las autoridades estadounidenses, según su abogado. Este acto ha generado una profunda ruptura entre las dos principales facciones del cártel: Los Chapitos y el grupo leal a El Mayo.
El Wall Street Journal menciona que los dos bandos están en plena movilización, con la facción de Zambada y Los Chapitos reclutando hombres y adquiriendo armamento. Este escalamiento de hostilidades ha llevado al gobierno mexicano a desplegar cientos de efectivos de fuerzas especiales en Culiacán para intentar mantener el orden, según un funcionario local.
La intensificación del conflicto y el armamento de ambos grupos podría amplificar la violencia, afectando no solo a las comunidades locales sino también repercutiendo en otras regiones, incluyendo Estados Unidos.