MOSCÚ.- Rusia enfrentó una jornada de alta tensión durante el último día de sus elecciones, al ser blanco de un ataque masivo con más de mil drones ucranianos. Las autoridades rusas confirmaron que la ofensiva dejó un saldo trágico de muertos y heridos, además de importantes daños materiales en infraestructura clave del país.
Ofensiva en jornada electoral
El ataque se produjo en un momento particularmente sensible para el país, coincidiendo con la jornada de cierre de las elecciones. Según los informes, más de un millar de vehículos aéreos no tripulados, identificados como ucranianos, fueron lanzados contra territorio ruso, generando una situación de alerta máxima en diversas zonas. La incursión representa una de las mayores de su tipo reportadas hasta la fecha.
Daños a infraestructura crítica
Entre las consecuencias materiales más relevantes, Moscú reportó que una refinería resultó dañada a causa de la ofensiva. El impacto en esta instalación estratégica provocó afectaciones cuya magnitud no fue especificada en los informes iniciales. Este tipo de ataques a infraestructura energética es un punto crítico, afectando directamente la capacidad productiva y logística del país.
Trágico saldo humano
Lamentablemente, la ofensiva también dejó un saldo humano. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades rusas, se confirmó el fallecimiento de dos personas. Además de las víctimas mortales, el reporte oficial indicó que aproximadamente veinte individuos resultaron heridos de diversa consideración como consecuencia directa de los impactos de los drones.
Tras el ataque masivo, el gobierno ruso se ha enfocado en la gestión de la emergencia y la atención a las víctimas. Los informes oficiales emitidos desde Moscú han reiterado las cifras de dos muertos y una veintena de heridos, así como los daños en la refinería. La agresión, ocurrida en el último día electoral, marca un punto crítico en la escalada de tensiones.


