CIUDAD DE MÉXICO.- En un giro judicial relevante para el caso Ayotzinapa, el exgobernador Ángel Aguirre fue formalmente vinculado a proceso. Un juez de control determinó su situación legal y, de manera contundente, ratificó la medida de prisión preventiva en su contra, asegurando que enfrentará la investigación recluido.
Inicia Proceso Penal Formal
La decisión de vincular a proceso a Ángel Aguirre representa un paso fundamental en la larga búsqueda de justicia por el caso Ayotzinapa. Esta determinación, emitida por un juez de control, significa que la autoridad judicial ha encontrado elementos suficientes para dar inicio a un proceso penal formal en contra del exmandatario.
A partir de este momento, la investigación sobre su presunta participación en los hechos adquiere un carácter oficial y estructurado. Con ello se abre una nueva y decisiva fase en este emblemático caso que ha marcado al país.
Permanecerá en Prisión Preventiva
De forma paralela a la vinculación, el juez de control analizó la medida cautelar que pesaba sobre Aguirre. Tras la deliberación, se tomó la decisión de ratificar la prisión preventiva, desechando la posibilidad de que el exgobernador pudiera seguir el proceso en libertad.
Esta ratificación subraya la seriedad de los cargos que se le imputan en relación con la desaparición de los 43 normalistas. La orden judicial asegura que Aguirre no podrá evadir la acción de la justicia mientras se desarrolla el juicio.
Fallo Clave del Juez de Control
La figura del juez de control ha sido central en esta etapa del procedimiento. Fue esta autoridad la encargada de presidir la audiencia, escuchar los argumentos y, finalmente, emitir las dos resoluciones clave: la vinculación a proceso de Ángel Aguirre y la confirmación de que deberá permanecer en prisión.
Su fallo se convierte en el pilar sobre el que se sostendrá la siguiente fase de la investigación judicial del caso Ayotzinapa, marcando un antes y un después en la situación legal del exfuncionario.
Con esta doble resolución judicial, el estatus legal de Ángel Aguirre queda claramente definido por ahora: enfrentará un proceso penal formal por el caso Ayotzinapa desde la prisión. Las autoridades judiciales continuarán con las etapas subsecuentes, mientras el exgobernador permanecerá recluido por orden del juez que ha ratificado la medida.


