Durante su "mañanera", López Obrador calificó el hecho como una "provocación" de un movimiento ahora "en contra" de su Gobierno, aunque descartó tomar represalias.
Desde entonces, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) ha afirmado haber trabajado arduamente para mejorar la seguridad y la experiencia en los estadios de fútbol en México.