Investigaciones indican que la disminución de horas de luz se traduce en una menor producción de serotonina, lo que puede resultar en un estado de ánimo decaído y menor energía.
Aunque su personaje encara nuevos desafíos, Amaya siente que ha logrado distanciarse de la figura de Aurelio Casillas, aprendiendo a controlar su propia "bestia"