La reunión bilateral evaluará la prórroga del acuerdo arancelario suscrito en Busan frente al límite del 10 de noviembre.
Los controles a la exportación de tierras raras y el acceso a semiconductores avanzados concentran las negociaciones clave.
Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, sostendrán una cumbre bilateral en Washington con el objetivo de negociar la extensión de la tregua arancelaria parcial suscrita entre ambas naciones en octubre pasado en Busan, Corea del Sur. El encuentro se desarrollará en vísperas del vencimiento del pacto fijado para el próximo 10 de noviembre, en un contexto marcado por la necesidad de evitar una nueva escalada en el diferendo comercial de cara a las elecciones legislativas estadounidenses.
Entre los puntos prioritarios de la agenda destaca la eventual aprobación de un paquete recíproco para la reducción de tarifas sobre partidas de mercancías valoradas en 30 mil millones de dólares por cada país, según lo adelantado tras las reuniones preparatorias celebradas en Nueva York entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Asimismo, la mesa de negociación abordará las restricciones aplicadas por Washington a los semiconductores de alta tecnología y las regulaciones impuestas por Pekín al suministro global de tierras raras.
Se prevé que el mandatario chino acuda a la capital estadounidense acompañado por una comitiva de altos ejecutivos de firmas tecnológicas, automotrices y financieras —entre ellas BYD, Xiaomi, CATL y Banco de China—, en momentos donde la administración estadounidense busca consolidar compromisos de compra en materia energética, agrícola y de equipamiento médico.
Los equipos económicos de ambas delegaciones continuarán las sesiones de trabajo previas a la cumbre formal para definir el alcance de los acuerdos y el calendario de futuras rondas de negociación.


