Nicolás Maduro ha lanzado su guante al destino político de Venezuela al oficializar su candidatura para un tercer mandato presidencial, desafiando críticas y controversias en un proceso electoral marcado por la tensión y la disputa.
Este revés judicial representa un respiro para el expresidente, quien junto con algunos de sus hijos y su empresa, fue objeto de una multa tras el fallo del juez Arthur Engoron