La organización internacional llamó a revisar la seguridad aérea global frente a riesgos como la ciberseguridad y el uso de drones.
El organismo urgió a los Estados miembros a ratificar los tratados multilaterales para fortalecer la protección del sector.
La Organización de Aviación Civil Internacional advirtió sobre la aparición de nuevos desafíos para la seguridad aérea global en vísperas del vigésimo quinto aniversario de los atentados del 11 de septiembre. A través de un pronunciamiento emitido por su directiva, el organismo especializado de las Naciones Unidas enfatizó que factores como los ataques cibernéticos, el uso con fines terroristas de aeronaves no tripuladas y las interferencias en los sistemas de navegación exigen una actualización continua de los protocolos internacionales.
La institución recordó que los eventos de 2001 transformaron la normativa de protección operacional a escala mundial, derivando en acuerdos multilaterales como el Convenio de Pekín para sancionar el uso de aeronaves como armas o ataques biológicos. Sin embargo, las autoridades del sector señalaron que menos de la tercera parte de los países miembros ha ratificado dichos instrumentos jurídicos, lo cual genera vacíos de cobertura en la red de aviación comercial ante riesgos emergentes y vulnerabilidades en la cadena de suministro.
El organismo enfatizó que la falta de capacidades técnicas o financieras en diversas naciones para implementar los estándares recomendados debilita la seguridad del sistema global en su conjunto. Ante esta situación, la entidad ratificó su meta de largo plazo orientada a erradicar las víctimas mortales en el transporte aéreo derivadas de actos de interferencia ilícita, promoviendo mayor cooperación técnica y regulatoria entre los gobiernos.
Las delegaciones internacionales continuarán los trabajos de revisión normativa en la sede del organismo multilateral.



