La atracción ‘X2’ del parque Magic Mountain en California fue cerrada tras reportes de hospitalizaciones graves.
La empresa operadora argumenta que las fuerzas físicas del recorrido no provocan daños en usuarios sin condiciones previas.
Más de un centenar de personas han interpuesto demandas judiciales contra la corporación de parques de diversiones Six Flags, argumentando haber sufrido lesiones cerebrales traumáticas tras abordar la montaña rusa ‘X2’ en la sede de Valencia, California. La acción legal impulsada por las víctimas sostiene que la empresa tenía conocimiento previo de los riesgos asociados a la aceleración y desaceleración del juego mecánico, acusando una omisión deliberada en los protocolos de seguridad.
La atracción señalada, caracterizada por alcanzar velocidades de hasta 128 kilómetros por hora y contar con un diseño de asientos con rotación de 360 grados, acumula múltiples expedientes por traumatismos craneoencefálicos graves, intervenciones quirúrgicas de emergencia y secuelas neurológicas permanentes en diversos usuarios. Informes documentados sobre la operación del juego revelan antecedentes de hospitalizaciones de emergencia e investigaciones por decesos ocurridos en periodos previos a la suspensión temporal de la atracción ordenada el pasado 12 de julio.
Por su parte, la compañía operadora declinó emitir posturas detalladas sobre el litigio en curso, sosteniendo en sus alegatos de defensa que la montaña rusa cuenta con la señalización de advertencia reglamentaria y es sometida a revisiones técnicas periódicas que garantizan parámetros de fuerza física dentro de las normas permitidas.
Los tribunales correspondientes en California darán seguimiento al proceso probatorio para determinar las responsabilidades civiles y operativas de la empresa.


