El secretario de Estado estadounidense atribuyó el movimiento de las aeronaves a rotaciones militares ordinarias.
Las autoridades británicas mantienen bajo investigación a varios sospechosos detenidos por un presunto plan terrorista.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la administración norteamericana mantiene plena confianza en los esquemas de protección de la base militar aérea de RAF Fairford, ubicada en el oeste de Inglaterra. Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se produjeron antes de iniciar una gira por territorio europeo, luego de que las autoridades militares confirmaran el retiro de sus aeronaves de combate desplegadas en la instalación.
Durante su mensaje a medios, el funcionario estadounidense desvinculó la salida de los bombarderos B-1 de las recientes alertas de seguridad, argumentando que la maniobra responde a esquemas de rotación operativa programados por la defensa de su país. Asimismo, destacó el nivel de cooperación mostrado por el gobierno británico en las investigaciones que siguen abiertas para esclarecer los hechos registrados en las inmediaciones del recinto.
El despliegue policial en la zona derivó previamente en la detención de varios individuos investigados por presuntos planes de atentado, sobre los cuales el ejecutivo británico ha señalado indicios de injerencia extranjera. La base de Fairford ha servido como un enclave operativo clave para el reabastecimiento y despliegue de las fuerzas aéreas de ambos países durante las operaciones militares coordinadas en Oriente Medio.


