El diplomático resaltó las acciones conjuntas para neutralizar el uso de aeronaves no tripuladas en actividades ilícitas fronterizas.
El proyecto contempla alianzas público-privadas para implementar tecnología especializada en la detección de amenazas.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, subrayó los avances de la operación binacional Águila Alta, una estrategia orientada a contrarrestar el empleo de drones por parte del crimen organizado en la franja fronteriza. La iniciativa busca neutralizar el uso de aeronaves no tripuladas destinadas a la vigilancia de corporaciones de seguridad y al monitoreo de rutas utilizadas para el tráfico de drogas, armas y personas entre ambas naciones.
A través de sus canales oficiales, el representante diplomático informó sobre encuentros con empresas de tecnología estadounidense especializadas en la fabricación e implementación de sistemas contra aeronaves no tripuladas. El funcionario destacó que la incorporación de estas herramientas técnicas fortalecerá las capacidades operativas de las instituciones de seguridad para interceptar las actividades ilícitas en zonas estratégicas de la frontera común.
El embajador enfatizó que la cooperación bilateral mediante alianzas entre el sector público y privado resulta fundamental para adaptarse a la evolución de las amenazas a la seguridad nacional. Asimismo, ratificó el compromiso de mantener esquemas de colaboración tecnológica entre los dos países para desmantelar la logística de las organizaciones delictivas que operan en la región.
Las corporaciones de ambos gobiernos darán continuidad a las pruebas operativas e intercambio de información de inteligencia.


