El mandatario estadounidense criticó duramente la divulgación no autorizada de datos sobre operaciones militares.
La declaración ocurre en medio de litigios judiciales sobre las restricciones de acceso impuestas a medios de comunicación.
Durante un acto público en el estado de Arizona, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó posturas drásticas contra las personas que filtran detalles confidenciales sobre la administración pública, sugiriendo el uso de la fuerza armada como medida disciplinaria. El gobernante refirió un episodio reciente en el que se canceló una intervención militar prevista debido a la difusión previa de datos estratégicos en plataformas públicas.
El mandatario fustigó a quienes comparten datos clasificados y extendió sus críticas hacia diversos medios de comunicación por la cobertura periodística de su gestión. Estas declaraciones se dan en el marco de un conflicto legal abierto por la restricción de acceso a la Casa Blanca aplicada a diversos portales de noticias y cadenas televisivas por supuestas razones de seguridad institucional.
Un tribunal federal emitió medidas cautelares para suspender de forma temporal las restricciones impuestas contra las empresas periodísticas mientras se analiza la validez del recurso legal presentados por la defensa de los medios. Los litigantes argumentan violaciones a las garantías de libertad de prensa contempladas en la legislación constitucional, mientras el gobierno defiende sus facultades para limitar el acceso al recinto oficial.


