WASHINGTON.- La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló a un nuevo nivel crítico este martes. El Pentágono confirmó oficialmente una serie de ataques aéreos contra objetivos vinculados a milicias pro-iraníes localizados en Irak y Siria, una acción que el presidente Donald Trump respaldó de inmediato, declarando el fin de cualquier tregua en la región.
Operación Militar en Respuesta
A través de un comunicado oficial, el Pentágono detalló que los bombardeos representan una respuesta directa y necesaria a los recientes ataques con cohetes que fueron dirigidos contra bases militares que albergan a personal estadounidense en la zona. La operación militar, descrita como precisa, fue ejecutada por aviones de combate F-15, los cuales golpearon un total de cinco instalaciones estratégicas utilizadas por las milicias.
Trump Declara Fin de la Tregua
En una declaración contundente desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump endureció su postura y afirmó que «la tregua ha terminado». El mandatario estadounidense advirtió que su administración no dudará en tomar las medidas necesarias para proteger a sus ciudadanos e intereses en el extranjero. «Irán ha elegido la escalada. Responderemos con fuerza decisiva», sentenció Trump ante los medios.
Reportan Múltiples Bajas
Los objetivos específicos de los ataques aéreos incluyeron importantes depósitos de armas, así como centros de comando y control que eran vitales para las operaciones de los grupos armados. En este contexto, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una organización con sede en el Reino Unido que monitorea el conflicto, informó que las operaciones en la frontera sirio-iraquí dejaron un saldo preliminar de al menos 25 combatientes muertos y decenas de heridos.
La reacción de Teherán no se hizo esperar. El gobierno de Irán, a través de su canciller, condenó enérgicamente los bombardeos, calificándolos como un acto de «terrorismo de estado» y una «violación flagrante de la soberanía de Irak y Siria». Las autoridades iraníes advirtieron que estas acciones desestabilizarán aún más la ya volátil región y prometieron una «respuesta contundente», elevando la alerta en un escenario marcado por la tensión tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015.


