Los equipos de emergencia realizan labores de búsqueda en la prefectura de Kumamoto tras el colapso de infraestructuras y daños materiales considerables.
El balance de víctimas mortales tras el terremoto de magnitud 7.1 registrado en el sudoeste de Japón se elevó a 18 personas, de acuerdo con los reportes emitidos por las autoridades locales y el gobierno central. La mayor afectación se concentra en la prefectura de Kumamoto, donde se registraron colapsos estructurales en instalaciones industriales y establecimientos comerciales que han dejado además a varias personas atrapadas bajo los escombros.
Para atender la emergencia, el Ejecutivo nipón desplegó un operativo coordinado que incluye a más de cuatro mil elementos de las Fuerzas de Autodefensa, junto con efectivos de la Policía y del cuerpo de bomberos. Las labores de auxilio se centran en la localización de sobrevivientes, el despeje de estructuras colapsadas y el control de los conatos de incendio reportados tras el sismo.
La red hospitalaria de la región atiende a cientos de personas por lesiones de diversa gravedad, registrando una alta ocupación en los centros de salud locales. Paralelamente, miles de habitantes han sido trasladados a refugios temporales mientras se gestionan las interrupciones en los servicios de energía eléctrica en la zona afectada.
Las corporaciones de protección civil mantienen la evaluación de daños en las zonas prioritarias para continuar con el envío de personal y equipamiento especializado.


