El comercio ilícito afecta a los sectores textil, farmacéutico, automotriz y electrónico en todo el país.
La Canacintra advierte sobre pérdidas fiscales severas y desventajas para el sector empresarial formal.
Los consumidores en México destinan en promedio 63 mil millones de pesos anuales a la compra de productos apócrifos, según estimaciones del sector industrial. La Cámara Nacional de la Industria de Transformación alertó que este mercado informal golpea de forma directa a industrias clave como la textil, el calzado, la farmacéutica, la automotriz, la electrónica y la de alimentos y bebidas.
Representantes del sector privado señalaron que la comercialización ilícita genera millonarias pérdidas en la recaudación fiscal y afecta la competitividad de las empresas formales. Durante un foro sobre seguridad logística, la dirigencia del organismo empresarial urgió a las autoridades a reforzar las acciones de combate al contrabando para proteger el empleo formal y las cadenas de suministro.
Asimismo, especialistas advirtieron sobre el crecimiento de la venta de artículos falsificados a través de plataformas digitales, por lo que llamaron a implementar esquemas estrictos de trazabilidad y verificación en el comercio electrónico. En respuesta, cámaras empresariales y organizaciones civiles establecieron acuerdos para capacitar a los comercios y promover el respeto a la propiedad industrial.


