WASHINGTON.- Una noticia de alto impacto para la comunidad migrante: los gobiernos de Estados Unidos y México confirmaron este martes la cancelación del histórico programa de envío de remesas «Directo a México». La iniciativa, que por años fue un pilar para miles de familias, cesará sus operaciones de forma definitiva a finales de este año.
El auge de la tecnología dicta el fin del programa
La decisión, anunciada a través de un comunicado conjunto del Departamento del Tesoro de EU y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se atribuye a un cambio radical en el panorama financiero. El programa, que nació en 2005 como una alternativa gubernamental segura, ya no puede competir con la agilidad y los bajos costos de las aplicaciones y plataformas fintech que dominan el mercado actual.
Estas nuevas tecnologías ofrecen a los usuarios tipos de cambio más competitivos y comisiones significativamente menores, lo que provocó una caída sostenida en el uso del servicio gubernamental. La modernización del sector simplemente dejó atrás al mecanismo que fue pionero en su momento.
Las cifras que confirman la drástica caída
Los datos oficiales revelan la magnitud del desuso. Durante su apogeo en el año 2008, «Directo a México» fue un canal fundamental que facilitó el envío de más de mil millones de dólares. Un número que contrasta fuertemente con el desempeño del último año fiscal, en el que apenas se gestionaron 95 millones de dólares.
Esta última cifra es apenas una fracción en el océano de las remesas que recibe México, representando menos del 0.2% del flujo total. La tendencia a la baja fue el factor determinante para que ambas administraciones acordaran que el programa ya no cumplía su propósito original de manera eficiente.
Garantizan apoyo para la transición de usuarios
Las autoridades reconocen que el cierre podría generar incertidumbre, especialmente entre usuarios de mayor edad o residentes de zonas rurales con acceso limitado a internet. Por ello, la Cónsul General de México en Los Angeles, Marcela Celorio, adelantó que se desplegará una estrategia de comunicación para guiar a los afectados.
El objetivo es asegurar que todos los connacionales conozcan las alternativas disponibles, que son calificadas como más seguras y eficientes. Se pondrá en marcha una campaña de información en la red consular para facilitar esta transición y evitar que alguien quede desprotegido.
El programa «Directo a México» concluirá sus operaciones de manera definitiva el próximo 31 de diciembre. Los fondos previamente asignados a su funcionamiento serán redirigidos para fortalecer programas de inclusión y educación financiera destinados a la comunidad mexicana en Estados Unidos.


