Actores, músicos y políticos cuestionaron la decisión del cantante británico de apartar al rapero por expresar apoyo a Palestina.
La cancelación provocó la renuncia de otros artistas invitados y reactivó el debate sobre la libertad de expresión en la industria.
Diversas figuras de la industria del entretenimiento y el ámbito político en Estados Unidos emitieron críticas públicas hacia el cantante británico Ed Sheeran, luego de que se confirmara la exclusión del rapero Macklemore de su gira de conciertos por Norteamérica. La decisión se produjo a raíz de las manifestaciones de apoyo al pueblo palestino realizadas por el rapero durante las presentaciones de apertura en el estadio MetLife de Nueva Jersey, lo que generó presiones por parte de administradores de recintos deportivos y patrocinadores.
A los cuestionamientos expresados por actrices como Hannah Einbinder y Marissa Bode se sumaron pronunciamientos de figuras políticas y la postura solidaria de diversos actos musicales programados en el recorrido. Músicos como Finneas Eilish, la agrupación danesa Lukas Graham y los artistas irlandeses Aaron Rowe y Beoga anunciaron su retiro voluntario de la gira en respaldo al rapero, incrementando la atención mediática sobre la organización del espectáculo.
Por su parte, el equipo del cantautor británico argumentó en un comunicado oficial que la medida respondió a advertencias planteadas por propietarios de estadios sobre la viabilidad de los eventos, reiterando una postura de neutralidad respecto a pronunciamientos políticos en sus presentaciones.
Las promotoras del evento trabajan en la reorganización de la logística y el cartel de artistas invitados para las próximas fechas del recorrido norteamericano.


