La edición de dos mil veintiséis de la prueba automovilística en la capital del país concluyó con un balance altamente positivo tanto en alcance internacional como en la respuesta de la afición local. Los organizadores del evento destacaron la capacidad de logística del país y la calidez del público como los elementos centrales que permitieron proyectar la imagen de México a cientos de naciones a través de las transmisiones globales.
El desarrollo del espectáculo deportivo requirió una estructura operativa integrada por más de diez mil personas capacitadas durante meses para la atención de las distintas áreas de servicio. Los análisis preliminares estiman que la derrama económica generada para la Ciudad de México superará los veintidós mil millones de pesos, rebasando los registros del año anterior y movilizando diversos sectores de la economía metropolitana.
Para la siguiente temporada se confirmó la incorporación de la Fórmula 2 como competencia de soporte oficial dentro del programa del fin de semana en el trazado capitalino. Esta adición busca brindar un espacio de exhibición ante el público local a los jóvenes talentos de la categoría previa, fortaleciendo la oferta deportiva para los asistentes a las jornadas del campeonato.
De cara al futuro del evento en el país, la empresa promotora mantiene negociaciones formales con la administración de la categoría y las autoridades locales para asegurar la extensión del contrato más allá de dos mil veintiocho. Asimismo, se anunció el inicio de las fases de venta anticipada de boletos para la edición de dos mil veintisiete, facilitando esquemas de pago ante la alta demanda del público nacional e internacional.


