Las tragamonedas fueron legalizadas en México en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) las avaló en 2016.
La Secretaría General de la OEA enfatizó la importancia de preservar la estabilidad democrática en Guatemala y abogó por el diálogo como medio para resolver las diferencias políticas.