La normativa limita la postulación a cargos ejecutivos de alto nivel a ciudadanos con nacionalidad exclusivamente mexicana.
La resolución fue respaldada por la mayoría parlamentaria durante la sesión en el pleno del órgano legislativo.
El Senado de la República aprobó con 86 votos a favor y 42 en contra la disposición legal que restringe la participación política a personas que posean doble nacionalidad para cargos de elección popular de nivel estatal y federal. La medida afecta de manera directa a quienes pretendan postularse a la Presidencia de la República, a las gubernaturas de las entidades federativas y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La iniciativa, impulsada por la mayoría parlamentaria y sus aliados en la Cámara Alta, establece un nuevo criterio de elegibilidad institucional en el marco electoral del país. Con esta aprobación, los aspirantes a los máximos cargos del Poder Ejecutivo deberán acreditar de forma obligatoria la titularidad única de la nacionalidad mexicana para formalizar sus registros ante las autoridades correspondientes.
La discusión en el pleno reflejó las posturas encontradas entre las bancadas sobre los requisitos de soberanía y representación popular, concluyendo el proceso legislativo ordinario para su posterior remisión al Ejecutivo y su publicación en el Diario Oficial.


