La estrategia de proyección regional impulsó el consumo en hotelería, comercios locales y transporte tras seis semanas de competencias.
El gobierno del estado de Nueva York informó que la celebración de la Copa Mundial de Fútbol derivó en una derrama fiscal local y estatal de 228 millones de dólares. El balance comunicado por la gobernadora Kathy Hochul atribuyó estos resultados a un plan integral diseñado para distribuir el impacto económico del certamen a través de eventos culturales, subvenciones regionales, promoción turística y programas de integración comunitaria en las distintas demarcaciones del territorio.
Durante las seis semanas del torneo, el Estadio Nueva York/Nueva Jersey fue sede de ocho encuentros continentales que registraron una asistencia acumulada superior a las 56 mil personas. Únicamente durante la fase de grupos, los primeros cinco partidos disputados en dicho recinto generaron un gasto directo de visitantes estimado en mil 200 millones de dólares, alcanzando un impacto económico global de 2 mil 100 millones de dólares en la región, proyección que se incrementará tras la contabilización de las fases finales de eliminación directa.
El sector hotelero de la ciudad de Nueva York reportó ingresos por venta de habitaciones cercanos a los mil 070 millones de dólares en el periodo comprendido entre el 8 de junio y el 4 de julio, lo que representó un incremento del 20.6 % en comparación con el mismo lapso del año previo. Asimismo, las iniciativas de fomento comercial como el programa de recompensas para visitantes impulsaron más de 10 mil consumos en pequeños negocios y recintos culturales de la zona metropolitana, mientras que el sistema de transporte terrestre movilizó cerca de 120 mil usuarios mediante servicios especiales de conexión hacia el estadio. Como parte del impacto a largo plazo, la administración estatal destinará cinco millones de dólares del presupuesto vigente al desarrollo de infraestructura deportiva y programas de fútbol juvenil.


