Las agencias federales y locales mantienen el estatus del expediente tras descartar notas de extorsión y evaluar nuevos indicios, a más de 150 días del suceso en Arizona.
El Buró Federal de Investigaciones aclaró de manera oficial que la desaparición de Nancy Guthrie, madre de la conductora de la cadena NBC, se mantiene bajo la línea de investigación de secuestro con fines de rescate. La postura institucional se emitió luego de la difusión de una carta anónima enviada a diversos medios de comunicación la semana pasada, en la cual se afirmaba que la mujer de 84 años de edad había fallecido poco tiempo después de su captura de forma accidental. El organismo federal precisó que, si bien se han detectado e interceptado múltiples mensajes de exigencia económica catalogados como intentos de extorsión sin legitimidad operativa, existen otras comunicaciones que muestran indicios de autenticidad que están siendo analizadas por especialistas en balística e inteligencia documental.
Las investigaciones de campo son coordinadas de manera directa por el Departamento del Alguacil del Condado de Pima, instancia local que cuenta con el respaldo técnico y operativo de las células periciales del gobierno federal. Los registros del caso señalan que la víctima fue vista por última vez el sábado 31 de enero en su residencia ubicada en la zona norte de Tucson, Arizona, tras concluir una reunión familiar. El reporte de ausencia se formalizó al día siguiente, luego de que no se presentara a sus actividades comunitarias habituales; posteriormente, los equipos forenses localizaron muestras hemáticas en el acceso principal del inmueble, mientras que los sistemas de videovigilancia privados captaron la presencia de un individuo con el rostro cubierto en el pórtico de la vivienda durante esa misma noche.
El desarrollo del proceso ha incrementado la atención pública sobre los protocolos de búsqueda implementados por las corporaciones policiales en el suroeste de los Estados Unidos debido al tiempo transcurrido desde el incidente. Ante la falta de avances concluyentes sobre el paradero, el núcleo familiar de la afectada estableció una recompensa de un millón de dólares a cambio de datos verificables que permitan su localización, haciendo hincapié en que la mujer requiere de atención médica constante debido a padecimientos de salud preexistentes. Por su parte, la autoridad federal mantiene vigente un estímulo económico de 100 mil dólares para agilizar la recolección de testimonios ciudadanos que conduzcan a la identificación de los presuntos responsables.


