KABUL.- Un potente terremoto de magnitud 6.1 ha sacudido la región noreste de Afganistán, desatando la alarma entre sus habitantes y extendiendo su impacto más allá de las fronteras nacionales. El intenso movimiento telúrico fue percibido con claridad en amplias zonas de los países vecinos, Pakistán e India, donde miles de personas abandonaron apresuradamente sus hogares y lugares de trabajo en medio de la confusión.
Epicentro a gran profundidad
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la principal agencia de monitoreo sísmico, confirmó la magnitud del evento en 6.1. Según sus reportes, el epicentro se ubicó en las proximidades de la localidad de Jurm, dentro de la imponente cordillera del Hindu Kush. Un dato clave es que el sismo se originó a una profundidad de 200 kilómetros, lo que explica su amplia propagación por la región.
El temblor se sintió en tres capitales
La onda sísmica viajó cientos de kilómetros, provocando escenas de pánico en varias capitales de la región. En Kabul, la capital afgana, los edificios se estremecieron violentamente. La misma situación se vivió en Islamabad, Pakistán, y en la densamente poblada Nueva Delhi, en India, donde los residentes sintieron el fuerte remezón y salieron a las calles como medida de precaución ante el riesgo.
Una zona de constante riesgo sísmico
Afganistán es un territorio con una alta propensión a sufrir terremotos, una realidad geográfica que se debe a su compleja ubicación. La región del Hindu Kush, donde se originó este sismo, es particularmente activa por encontrarse muy cerca del punto de colisión entre las placas tectónicas euroasiática e india, un fenómeno geológico que libera enormes cantidades de energía de forma recurrente y a menudo destructiva.
El fantasma de una tragedia reciente
Este evento trae a la memoria la reciente tragedia que enlutó al país. Apenas en el mes de octubre, un terremoto de magnitud 6.3 azotó el oeste de Afganistán, causando una devastación masiva. Aquel sismo dejó un saldo fatal de más de 2,000 personas muertas, una herida que sigue abierta en la memoria colectiva de la nación y que aviva el temor ante cada nuevo temblor.
Por el momento, las autoridades locales e internacionales no han proporcionado reportes inmediatos que confirmen la existencia de daños estructurales significativos o de víctimas mortales a consecuencia de este nuevo sismo. Los servicios de emergencia permanecen atentos a cualquier información que pueda surgir desde las áreas afectadas, especialmente las más remotas y de difícil acceso en la región montañosa.


