La titular del Ejecutivo federal respaldó la reforma constitucional aprobada en la Cámara de Diputados que contempla la anulación de procesos electorales en caso de comprobarse injerencia externa.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria afirmó que existe una posibilidad real de intromisión internacional en el próximo proceso electoral, tomando como precedente el financiamiento proveniente del exterior a organizaciones civiles locales en periodos previos. Sheinbaum Pardo aclaró que, al tratarse de una modificación de rango constitucional, el Congreso de la Unión deberá avanzar en la redacción de las leyes secundarias correspondientes para establecer criterios técnicos y objetivos que definan con precisión qué conductas configuran una intervención formal, evitando así interpretaciones subjetivas o arbitrarias por parte de las autoridades electorales.
La presidenta rechazó los señalamientos de los bloques de oposición que argumentan que la medida busca asegurar la permanencia del partido gobernante en el poder, señalando que salvaguardar la soberanía nacional debería ser un consenso entre todas las fuerzas políticas. En este contexto, minimizó las declaraciones del secretario de la Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, vinculándolas a la retórica de la reciente cumbre «Escudo de las Américas» celebrada en Florida, y reiteró que la relación bilateral en materia de seguridad se mantiene bajo un esquema de coordinación institucional con estricto respeto a la autonomía de cada nación, descartando cualquier escenario de conflicto formal.
Finalmente, la mandataria defendió la vigencia de la estrategia nacional de construcción de paz y la tendencia a la baja del 49 por ciento en el índice de homicidios dolosos en el país. Sostuvo que, mientras México cumple con sus compromisos de combate al narcotráfico, el gobierno estadounidense debe asumir la responsabilidad correspondiente mediante la atención al consumo interno de estupefacientes bajo un enfoque de salud pública, así como el freno definitivo al flujo ilegal de armas de fuego que ingresa a territorio mexicano y abastece a las organizaciones del crimen organizado.


