Misión tripulada Shenzhou-23 despega con éxito rumbo a la estación espacial Tiangong

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La Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China concretó el lanzamiento de su cuadragésimo vuelo operativo, el cual incluye a la primera astronauta originaria de Hong Kong y un experimento de permanencia prolongada en órbita.

El cohete portador Larga Marcha-2F Y23 despegó desde las plataformas del Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, ubicado en la región del desierto del Gobi, transportando la nave espacial Shenzhou-23 hacia el complejo orbital Tiangong. Las autoridades aeroespaciales de Pekín ratificaron el éxito del acoplamiento automatizado de la cápsula tras alcanzar la órbita de transferencia asignada. La tripulación seleccionada para este periodo operativo se encuentra liderada por el comandante y experimentado ingeniero de vuelo Zhu Yangzhu, quien comparte el módulo junto a los debutantes Zhang Zhiyuan, en funciones de piloto, y Lai Ka-ying (también registrada como Li Jiaying), quien asume las tareas de especialista de carga útil.

La incorporación de Lai Ka-ying al cuerpo activo de taikonautas marca un hito institucional al convertirse en la primera mujer civil procedente de la región administrativa especial de Hong Kong en integrarse a las misiones oficiales del programa espacial chino. Durante su estancia en el laboratorio orbital, los tres tripulantes convergerán temporalmente con los miembros de la misión precedente Shenzhou-21 —Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang— para completar el traspaso técnico de las instalaciones antes del retorno a la Tierra de la brigada saliente, la cual acumula más de 200 días de actividades científicas en microgravedad.

El plan de trabajo del nuevo contingente contempla el desarrollo de más de cien proyectos tecnológicos y científicos enfocados en las disciplinas de medicina aeroespacial, física de fluidos y ciencia de materiales. Destacan las pruebas de observación biológica con estructuras de células madre, así como experimentos con embriones de ratón y pez cebra dirigidos a consolidar un sistema de investigación embriológica en el espacio. De igual forma, el programa contempla el inicio de un protocolo anual inédito de resistencia biológica donde uno de los astronautas prolongará su estancia en órbita durante un año consecutivo con el fin de recopilar datos sobre los límites de adaptabilidad humana ante misiones de larga duración, como los futuros viajes tripulados hacia la Luna proyectados antes de 2030.

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