La Secretaría de Salud estatal activó los protocolos de vigilancia epidemiológica y control sanitario tras confirmar el diagnóstico en un paciente de la zona metropolitana, quien ya se encuentra estable y bajo monitoreo médico fuera del hospital.
La Secretaría de Salud, en coordinación con la delegación de Servicios de Salud de Morelos (SSM), confirmó la detección y atención médica del primer caso de miasis humana en la entidad. El paciente masculino, residente de la zona metropolitana y con factores clínicos de vulnerabilidad previos, recibió intervención clínica oportuna y actualmente se reporta fuera de peligro bajo un esquema de seguimiento epidemiológico permanente en su entorno domiciliario. Las autoridades estatales enfatizaron que esta condición no representa un riesgo de contagio biológico generalizado para la población, ya que su desarrollo depende de factores ambientales e higiénicos específicos de cada individuo.
A raíz de la identificación del vector, brigadas especializadas de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Morelos (Coprisem) desplegaron un operativo de verificación sanitaria, evaluación preventiva de las condiciones ambientales y jornadas de orientación comunitaria sobre el cuidado técnico de lesiones cutáneas. El cuadro clínico de este padecimiento se caracteriza por el alojamiento y desarrollo de larvas de dípteros (moscas) en tejidos vivos o necróticos, manifestándose principalmente a través de sintomatología específica como prurito intenso, la percepción de movimiento subdérmico, inflamación localizada, úlceras persistentes con secreción serosanguinolenta y necrosis tisular con mal olor.
Las instituciones de salud pública exhortaron a la ciudadanía a evitar mecanismos de autoextracción rudimentaria de los parásitos, debido a que la fragmentación accidental de las larvas dentro de los tejidos puede desencadenar cuadros de choque anafiláctico o infecciones bacterianas secundarias de alta gravedad. Los protocolos clínicos oficiales establecen que el tratamiento idóneo debe ser ejecutado exclusivamente por personal médico calificado en áreas quirúrgicas estériles, aplicando sustancias de oclusión para inducir la asfixia del organismo invasor antes de su remoción mecánica, complementando el procedimiento con esquemas profilácticos de antibióticos de amplio espectro.


