WASHINGTON.- El senador Marco Rubio ha desatado una fuerte polémica al acusar directamente al gobierno de Cuba de operar como una «empresa de generales militares» que controla miles de millones de dólares. Las declaraciones, que elevan la tensión en la ya frágil relación entre ambos países, fueron emitidas durante una entrevista exclusiva para el canal Fox News, en un escenario tan inusual como simbólico: el avión presidencial Air Force One.
Una «Empresa de Generales» con Miles de Millones
Según las contundentes afirmaciones de Rubio, la cúpula militar de la isla caribeña tendría el control absoluto sobre un capital que asciende a la asombrosa cifra de 16 mil millones de dólares. El político describió la estructura de poder en Cuba no como un gobierno al servicio del pueblo, sino como un conglomerado empresarial manejado por altos mandos del ejército, quienes se beneficiarían directamente de los recursos y la economía nacional. Estas explosivas declaraciones se produjeron mientras viajaba en el AF1 en una misión diplomática rumbo a China, lo que añade un peso geopolítico significativo a sus palabras.
Washington Endurece su Postura
Las palabras del senador no son un hecho aislado y se enmarcan en una estrategia más amplia y visible de la administración estadounidense para endurecer la presión diplomática y económica sobre el régimen de La Habana. Este tipo de denuncias públicas busca justificar y reforzar las políticas de sanción y aislamiento contra la isla, bajo el argumento de que los beneficios económicos no llegan a la ciudadanía, sino que se concentran en una élite militar. La acusación de Rubio sirve como un potente mensaje político dirigido tanto al público estadounidense como a la comunidad internacional, delineando con claridad la postura crítica de Washington.
Por el momento, el gobierno de Cuba no ha emitido una respuesta oficial a estas graves acusaciones que lo señalan directamente. Sin embargo, la denuncia de Marco Rubio ya resuena con fuerza en los círculos diplomáticos y en redes sociales, anticipando un nuevo y crítico capítulo de tensiones en la complicada relación entre Estados Unidos y la isla. Este escándalo pone nuevamente el foco mediático sobre la opaca situación económica y política que se vive en La Habana.


